miércoles, 4 de septiembre de 2013

OTRA VEZ LOS PRIMEROS

Aunque muchos no lo sepan fuimos los españoles los primeros en circunnavegar el planeta. 
Nadie se atrevía a emprender tan arriesgada aventura en una época en la que todavía se creía que la Tierra era plana y al final del horizonte había un enorme abismo inacabable y los mares estaban poblados por bestias monstruosas.
Juan Sebastián Elcano y los dieciocho supervivientes de la expedición con la Nao "Victoria"(nombre por cierto apropiadísimo) lo lograron en el año 1522.

Lo que apenas nadie sabe, fuera de círculos navales y profesionales es que en el siglo XIX los españoles lo volvimos a lograr. 
Los primeros del Mundo que lo hicieron a bordo de uno de aquellos novísimos buques que fueron la transición entre los navíos de línea y los barcos de guerra que hoy conocemos.

El barco se llamaba "Numancia" y ésta es su historia:

Los primeros marinos que pensaron en planchas metálicas para proteger los navíos del fuego enemigo fuimos también los españoles durante los sitios a los que sometimos la robada plaza de Gibraltar. Sin embargo la primera fragata blindada del Mundo se llamó "La Glorie" botada en 1859.
Su nacimiento revolucionó las Armadas del planeta y las potencias corrieron a dotar a sus marinos de los nuevos buques blindados.

España no quiso quedarse atrás y pretendiendo recuperar su prestigio perdido realizó una fabulosa inversión en este tema. La lástima es que nuestros astilleros se encontraban desfasados y la construcción de unidades acorazadas se entregó a astilleros extranjeros.

De esta forma la "Numancia" nació en Tolón en los astilleros de La Seyne. Fue botada y bendecida por el obispo de la ciudad en noviembre de 1863. Las pruebas de mar las hizo en su periplo hasta el puerto de Cartagena a donde arribó en cuarenta horas de navegación superando todas las expectativas y despertando la admiración del pueblo.

El casco era completamente de hierro unido por dos millones de remaches, noventa y siete metros de eslora, dieciocho de manga (largo y ancho respectivamente), y desplazaba siete mil quinientas toneladas. Quizá en homenaje a las viejas galeras españolas su proa se remataba con un espolón.
Tenía tres palos de fragata y una máquina de vapor de tres mil quinientos caballos que impulsaban una sola hélice de bronce de cuatro palas. 
Su armamento eran treinta y cuatro cañones españoles de ánima lisa de doscientos milímetros que se disparaban todavía por cada banda.
Destinada a la Flota del Pacífico salió desde Cádiz en febrero de 1865. 
Nadie esperaba que lo lograse, puesto que franceses e ingleses, las dos grandes potencias navales del momento, habían fracasado estrepitosamente en sus intentos de realizar travesías largas, quedándose sus flamantes naves acorazadas costeando y sin atreverse a alejarse mucho de sus bases. 

La "Numancia" y su tripulación encararon la mar con el viejo valor hispano rezumando por las planchas de hierro del barco. 
Así el trece de marzo de 1865 la Fragata Blindada española arribó al puerto de Montevideo siendo el primer barco de su clase en lograr una travesía tan larga.
Pero los españoles no se conformaban, su destino era el Pacífico, así que encararon el temible Estrecho de Magallanes.
En marzo estaban ya en el puerto de Valparaíso. Allí informados los oficiales de que la Flota estaba en El Callao allí que fue nuestra Fragata Acorazada. 

Al año siguiente, 1866, participa activamente en la guerra que nos enfrentó a Chile y Perú, bombardeando Valparaíso y El Callao en dónde recibió más de cuarenta impactos que apenas lograron hacer daño a la flamante nave. Sus cañones lograron acallar las baterías costeras enemigas. Durante esta batalla los navíos norteamericanos e ingleses que al principio pretendían apoyar a los enemigos de España, permanecieron neutrales y mirando a otro lado.
Cosas de la política sería...

Se decidió entonces que la fragata, navegando a vela, pues el carbón estaba agotado, se dirigiese a las Islas Filipinas. La travesía no fue sencilla y cuando se arribó a la isla de Oataiti había a bordo más de cien casos de escorbuto. En este fondeadero se limpiaron fondos y se recuperó la tripulación, descubriéndose unos cables enredados a la hélice, cables de las minas de El Callao y que la fragata había cortado sin darse cuenta.

En septiembre de 1866 la "Numancia" estaba en el puerto de Manila. Desde allí se dirigió a Batavia para pasar luego el Cabo de Buena Esperanza y cargar carbón en la isla de Santa Elena, se dirigió a Río de Janeiro y luego, tras algunas dudas del Gobierno, se le ordenó a la oficialidad el retorno a España.

Llegó a Cádiz en septiembre de 1867. 
De nuevo los españoles eran los primeros en lograr la hazaña. La primera nave de su clase en conseguirlo.  
Como homenaje y recuerdo en la cámara del comandante se colocó una placa que decía:

"En la nave acorazada que circunnavegó la Tierra por vez primera"

¡Con dos cojones!

Luego la fragata acorazada sufrió los reveses de nuestra patria. Trasladó al nuevo y efímero rey Amadeo I hasta España, fue buque principal del Cantón de Cartagena, rindió honores a Federico III de Alemania, se la dotó de instalación eléctrica, participó en la Exposición Universal de Barcelona de 1888...

En 1896 fue reconvertida en Acorazado -Guardacostas, perdiendo sus palos y mejorando su artillería. 
Así estaba cuando estalló la guerra hispano-estadounidense del noventa y ocho y al ser de los pocos barcos que nos quedaron recuperó parte de su protagonismo. 
En 1909 era buque almirante de la Flota de Marruecos.

Al año siguiente fue declarada (la pobre) inútil para el servicio y se usó como estación flotante hasta el año doce del siglo, incluso sirvió de orfanato de la Armada.

En el año 1912 se la dio definitivamente de baja.
Fue vendida a una empresa de desguaces navales de Bilbao, pese al intento popular de conservarla como museo histórico, proyecto que no prosperó y no sé de qué me extraño.

La "Numancia" se hundió frente a las costas de Portugal el diecisiete de diciembre de 1912 y se desguazó lo que quedaba "in situ". 
Sus restos olvidados reposan desde aquel día a ocho metros de profundidad.

Me pregunto, ¿quién tendrá la placa que había en la cámara del capitán?, aquella que en latín contaba que aquellos hierros oxidados fueron los primeros en dar la vuelta al Mundo...

Que yo sepa no están en ningún museo de España, quizás todavía está allí remachada y medio podrida, esperando que los olvidadizos españoles vayamos a recogerla.

Y me da rabia y vergüenza sólo de pensarlo...

(C) A. Villegas Glez.














1 comentario:

  1. mil gracias por este relato y recordarnos lo que un día fuimos querido amigo!! pero no desesperes, no tardará en llegar el día en que lo volvamos a ser!

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